Todo lo que llevas entre manos, junto
Un espacio reúne los proyectos de un equipo, cada uno con su color, su estado y lo que le queda por hacer. Puede ser solo tuyo o compartido con quien invites.
Demo interactiva · Aplicación web
Todo el equipo, dentro de una máquina tuya
Devotion es un espacio de trabajo para equipos de desarrollo que alojas tú. Proyectos, tareas, calendario, documentación colaborativa, comandos guardados y credenciales cifradas, todo sincronizado en tiempo real. Funciona en un servidor tuyo, y nada de lo que guardas sale nunca de él.
Nada de lo que hay debajo es una maqueta. Cada pantalla es la aplicación funcionando, capturada en un espacio montado para la ocasión, y la interfaz está en el idioma en el que lees esto.
Un espacio reúne los proyectos de un equipo, cada uno con su color, su estado y lo que le queda por hacer. Puede ser solo tuyo o compartido con quien invites.
Los estados son los mismos en todo el espacio, así que una tarea quiere decir lo mismo en cualquier proyecto. El tablero sirve para ir moviendo el trabajo y la lista para encontrarlo, con etiquetas, responsable, fechas y subtareas en una tabla que se ordena como quieras.
Las reuniones del espacio junto a las sesiones de trabajo que reservas para tus tareas, cada una del color de su proyecto. Arrastra una para cambiarla de hora y se mueve para todos.
Markdown con un índice que se monta solo, tablas, código y enlaces wiki entre documentos. Quien lo tenga abierto a la vez ve tu cursor, y se exporta a Word o PDF con el índice intacto.
Los que usas de verdad en un proyecto, agrupados y resaltados según el lenguaje, a un clic del portapapeles. Los que comparte todo el equipo se guardan en el espacio, en vez de andar repartidos por cinco README distintos.
Las contraseñas se quedan tapadas hasta que pides ver una, y el listado no las trae nunca. El espacio reúne las suyas y las de sus proyectos, y cada acceso dice quién lo añadió.
Cada proyecto guarda un mapa de lo que se le ha ido añadiendo, repartido por áreas. Cada funcionalidad lleva colgadas sus mejoras y sus arreglos, y los hitos van en la línea de tiempo de abajo. Lo que propone una herramienta conectada espera arriba hasta que alguien lo acepta, lo edita o lo descarta.
Todo en Devotion vive en uno de tres niveles, y el nivel decide quién lo ve. Lo que es solo tuyo no cuelga de nadie. Un espacio es un equipo, o solo tú, y en él están los proyectos. Un proyecto vive siempre dentro de un espacio. Las mismas secciones están en más de un nivel a propósito: una contraseña puede ser tuya, de todo el equipo o de un proyecto, y dónde la guardas responde a quién tiene que tenerla.
Un solo atajo busca a la vez en todos tus espacios, y le da igual qué encuentre. Proyectos, notas, documentos, tareas, reuniones, comandos y contraseñas salen juntos, cada cosa bajo su encabezado. Las contraseñas traen al lado un botón de copiar, así que llevarte una al portapapeles no pasa por abrir el llavero, buscarla y destapar el campo. Escribes, Enter y pegas.
Devotion tiene una segunda puerta, separada a propósito de la sesión web: tokens personales con los que entran las herramientas externas. Detrás hay skills que se descargan desde la propia app, una por cada parte del espacio, ficheros que le cuentan al agente qué puede tocar y con qué sintaxis escribe Devotion. Se instalan una vez y a partir de ahí se le pide todo con tus palabras. Estas son tres de ellas.
Redacta un documento nuevo en un proyecto con lo que necesites, con la sintaxis propia de la app: índice, enlaces wiki, tablas y ficheros adjuntos.
Se publica al momento, y te llega al buzón un aviso de lo que se ha escrito en tu nombre.
Cambia un documento ya publicado, anclando cada edición en el texto que ya hay en vez de reescribirlo entero.
Primero se queda con el documento: quien lo tenga abierto lo ve en solo lectura, con los cambios apareciendo en vivo, hasta que el agente lo suelta.
Propone una entrada en la Evolución del proyecto al cerrar un trabajo que merezca contarse, leyendo antes lo que ya hay para no repetirlo.
Esta no publica nada por su cuenta: espera en las propuestas pendientes a que alguien la acepte, la edite o la rechace.
Dónde está ya funcionando, en el día a día.